Mientras tanto (4)

Muchas imágenes de Galicia, casi todas por editar… Poco tiempo, muchas ganas. Pero lo prioritario siguen siendo las bodas. Mientras tanto, un descanso jugando con una de ellas. Reencuadre a 1×1. Y es que este año, me ha dado por fotografiar casas.

Contax 645. Kodak Portra 160.

El Décalogo (Parte I)

El año pasado escribí un Decálogo que nunca llegué a publicar.  Desde el mismo momento que lo redacté, tuve miedo a publicarlo. Estaba lleno de rabia, era contundente en su contenido y cómo dijo Noemí Conesa (la única que lo leyó), contradictorio.

Lo dejé como borrador a la espera de darle un descanso y repasarlo con mayor atención para darle mejores matices y sobretodo más coherencia.

Ha pasado casi un año. Nunca más me atreví a releerlo hasta hoy. Sigue siendo una bomba. Una bomba que carga contra muchas cosas y la pregunta -obligada- es: ¿Por qué?

Seguramente por frustración. La satisfacción, realización y frustración es un eje por el que suelo bascular frecuentemente en cuanto a fotografía se refiere.

Pero como vengo diciendo de un tiempo a esta parte, la frustración no tienen porqué ser negativa. Siempre digo que es necesaria para poder evolucionar. Por lo tanto, aunque parezca una memez, positiva.

Creo que hubo un momento en mi vida con demasiada saturación fotográfica, acompañada de cierta incomprensión. Y lo fácil era cargar contra lo que veía y no contra lo que hacía.

Ahora me alejo de todo eso e intento decirme “qué más da”. Porque es así, ¿qué más da?.

Hay que centrarse en lo que uno hace. Ser crítico con uno mismo, ser sincero, constructivo, coherente.. Ese es el camino. No escribir decálogos en contra. De todo, como en la vida, ser sincero con uno mismo es lo más difícil. A mi aún me cuesta en ocasiones. Siempre hay momentos que me descubro engañándome de nuevo…

En cualquier caso, pienso que cada uno llega a sus propias conclusiones y si yo he llegado a unas cuantas a lo largo de estos años, quién tenga tantas inquietudes como yo llegará también, si no lo ha hecho ya . Pienso que quién más quién menos, descubrirá cómo se llega a vender la moto en esto de la fotografía. Desde las academias, pasando por los textos que intentan defender un proyecto, a ciertas personas que hablan y debaten en las exposiciones con una pedantería que llega a ser incluso divertida. Algunos no somos ni seremos nunca intelectuales, pero la gran mayoría no somos tontos. A mi personalmente me gustaría poder ser más inteligente, pero no me gusta cuando me venden la moto. Supongo que a ti tampoco.

Extracto de El Decálogo que nunca llegué a publicar.

No me cuentes que tu serie explora el espacio entre el hombre y una vía cósmica onírica, ni la relación oblicua que tienen los ejes de las paredes con los gatos que pasean cerca de ellas. Estos textos ni se los cree, ni los entiende nadie. Simplemente limítate a publicar tus imágenes, no seas pedante. Porque en el momento que muestras y compartes, prestas. Y ese préstamo otorga un significado propio y único en cada persona.

Para finalizar, creo que el único decálogo que vale como dogma es el libro de Momeñe. La visión fotográfica. No decálogo, sino Biblia. ¡Dios, cómo me repito! pero lo creo de veras.

Preboda

Mi fotografía suele tender a la nostalgia. A simple vista, nada que ver conmigo. Profundizando un poco en mi historia, tiene mucho de mí. O tenía. Porque a día de hoy y cada día que pasa desde hace ya bastante tiempo, es era parte de una persona que ya no soy. Supongo que a través de la fotografía exploro ese extraño sentimiento que me acompañó durante tanto tiempo. Y me gusta explorarlo. Sentirlo de nuevo, como reencontrarse con un viejo amigo. Pero cuando cierro la cámara, automáticamente, vuelvo a mi feliz presente.

Realizar reportajes de boda es un bálsamo que me ayuda a no caer en excesos nostálgicos. Hay un importante cambio de chip que agradezco. Porque aunque no tenga “fotografía feliz” en mi portfolio, eso no significa que no me guste. Claro que me gusta. Soy un tipo alegre, entonces ¿cómo no iba a gustarme la fotografía alegre? Miro muchas webs a la semana donde todo son momentos felices, sonrisas, alegría y me encanta. Con Güeding procuramos reflejar lo que sienten las parejas que confían en nosotros y en la gran mayoría de bodas, quedamos contagiados de esos sentimientos.

Esta vez y para darle otro aire al blog, me apetece publicar la última preboda que hemos hecho. De momento sólo las analógicas. El carrete usado un Kodak Portra 400.

Las imágenes están tomadas en el Baix Empordà. Y por cierto ¿Qué tendrá la luz otoñal que no tiene el resto de estaciones?

Clic en las imágenes para verlas a mayor tamaño

 

 

 

 

 

Si algún día llegara a ser la mitad de lo que él fue, me iría orgulloso y feliz. La palabra admiración se me queda corta cuando hablo, cuando pienso en él. Y como todo lo que pueda decir será poco y siempre injusto respecto a todas sus cualidades, no diré más. Eso sí, he sido el nieto más afortunado del mundo.

Mientras tanto (3)

Esta vez me detengo en algo más cercano. Concretamente en la sesión en mi casa con Ariana, este mismo año. Una imagen que quedó fuera de la web.

Coges un negativo, lo digitalizas y lo llevas a Photoshop. ¿Para qué? Para llevar la imagen a un terreno más personal en el que intentar expresar -con el retoque- el sentir o el sentido que crees debería tener una imagen.  Esa es la idea inicial. Después pasan muchas cosas. A veces buenas, a veces una incógnita. Suelo ser precavido en mis comentarios, me conozco y sé que dentro de un par de meses quizás vuelva a este post y me horrorice la imagen que ahora os presento. Y quizás también sienta vergüenza al leer lo que he escrito y mirar la imagen que dejé. Bien. Es una cosa que me pasa a menudo y con la cual -creo- he aprendido a convivir. Y si sigo haciéndolo es porque a pesar de todo, me ayuda -al revisar- dónde estaba un día y donde estoy en otro momento.

Sin más dilación y menos rollo, es esta:

Ariana. Marzo, 2012.

 

Mientras tanto (2)

Después de destapar el baúl de los recuerdos, le he cogido el gustillo y me he detenido en estas otras. ¡Qué bien sientan los descansos!

Marta. Mayo, 2008.

Marta. Julio, 2010

Eleonora. Enero, 2010.

Mientras tanto

Llevo días editando y retocando fotografías de bodas. Me lo paso muy bien y me siento muy cómodo en este género tan poco valorado (¿desprestigiado?), pero yo creo de verdad que se pueden hacer cosas muy buenas y eso es lo que intentamos con cada una de las bodas que Anna y yo fotografiamos para nuestra querida Güeding. Cada boda es distinta, a la vez que un reto y una oportunidad para hacer grandes cosas que los novios recordarán toda su vida cuando vean nuestras imágenes y eso es una responsabilidad que nos tomamos muy en serio. No sé si siempre lo conseguimos, pero ponemos todo nuestro empeño en ir mejorando poco a poco y todo ese esfuerzo tiene una recompensa final que no se paga con dinero, por más que sea un negocio, pero cuando una pareja queda agradecida por nuestro trabajo y las imágenes que se llevan, no saben que en realidad, los agradecidos somos nosotros.

Dicho esto y a pesar de todas las cosas buenas que encuentro en el género de las bodas, es cierto que supone mucho trabajo. Y a veces, después de unas horas o varios días, lo mejor es parar, desconectar y desviar la atención hacia otra cosa. Sólo así consigue uno despejarse y volver con las energías renovadas al punto donde se dejó. Y es en ese punto donde me encuentro ahora. Desconectando. Y yo suelo desconectar mucho cambiando el género de fotografías. Dejo las bodas y voy a las personales. Esta vez, he dado un paseo por mi biblioteca y he recuperado una imagen que siempre me gustó.

Judith. Noviembre, 2009.

Quiero encajarla en mi web, pero no sé donde. Así que de momento la he dejado en el apartado Working. Ya veremos más adelante qué pasa / qué hago con ella. (Revisado el 21/01/2013).

Actualizado: Un día después sigo con mi distracción y adjunto otra imagen de Judith. A 10 metros de la anterior, buscando un encuadre donde no entrara el cielo. A día de hoy lo considero de largo, mi mejor retrato.

Judith. Noviembre, 2009.

Test

Así me deja el escaner este primer negativo del viaje a Galicia 2012. Usando los automatismos de luz y contraste y eligiendo las características propias del carrete (Programa Silver Fast).

Contax 645. Kodak Portra 160

El año pasado decidí usar carretes en blanco y negro para el viaje a Galicia, y a lo largo del año me arrepentí de la elección. A mi personalmente me resulta más difícil el negativo en b/n. Especialmente cuando veo este tipo de colores en el paisaje y tengo ganas de quedarme con ellos. Creo recordar que en su día pensé que el b/n resultaría más evocador, pero me equivoqué. En líneas muy generales, el b/n me atrae mucho más para según qué tipo de retratos, aunque a decir verdad, tampoco hago un gran uso de él. Y, sin embargo, una gran parte de los retratos por los que siento fascinación son sin color. Y admiro a algunos fotógrafos que hacen (y muy bien) un uso predeterminado del blanco y negro. Pero ese dominio de las luces y sombras tan concreto y tan determinante, espectacular en muchos de los casos, es a mi parecer complicadísimo y me siento muy inseguro aún, por más que voy haciendo mis intentos poco a poco, con la esperanza de llegar a dominarlos algún día.

A partir de aquí toca corregir bastantes cosas, por más tentado que esté en dejar el negativo tal cual. Pero el polvo, las huellas dactilares, rectificar y enderezar un poco el horizonte, corregir otro poco la luz en luces y sombras… Mucho trabajo para una fotografía por la que no me pagarán, pero que forma parte de una experiencia que quiero retener cuando pasen los años y me traiga recuerdos cuando la mire de nuevo. Es puro placer. Sólo eso.

La moto

Delante de esta parroquia está La Burg, una hamburguesería donde suelo ir de vez en cuando a buscar hamburguesas para llevar y comer en casa tranquilamente.

Siempre que he ido, y son ya varias veces, me encontraba con esta moto aparcada ahí. Creo que fue a partir de la tercera o cuarta vez que empecé a mirármela con ojos fotográficos. Las dos primeras fueron de risa y sonrisa. Después pasé otras tantas veces maldiciendo mi memoria al olvidarme llevar la cámara para hacerle una fotografía. Pero unos días antes de empezar las vacaciones conseguí recordar traer la cámara y tomar esta fotografía.

Contax 645. Kodak Portra 160

Con total sinceridad, aún no acabo de saber con certeza qué clase de sentimientos me despierta; lo que sí sé es que no me deja indiferente. Además ahora no puedo dejar de preguntarme cosas: de quién será la moto, de alguien de la parroquia? De una chica que trabaja en La Burg? Cuántas como está habrá vendido Vespa?

P.D. De La Burg os recomiendo “la Fresca” sin salsa pesto.

Soraya, final.

El 12 de mayo publicaba en el blog un post sobre una sesión con Soraya. Han tenido que pasar unos meses hasta que he dado por acabada la edición y post-producción de la misma. Finalmente he creado dos galerías, una para las imágenes digitales y otra para las de carrete.  (Revisado el 22-01-2013). Suelo dejar las primeras aparte, pero esta vez he hecho una excepción.

La ventaja del analógico, creo que ya lo he dicho varias veces: Suelen ser muy pocas las que tienes para elegir (sí, es una ventaja) y apenas retocas algo del contraste. El inconveniente es que es caro y nunca sabes con absoluta certeza el resultado hasta que tienes los negativos revelados.

La ventaja del digital es que puedes mirar lo que estás haciendo y corregir. Puedes hacer las que quieras, pero siguiendo el párrafo anterior es una arma de doble filo, ya que al final, te vuelves majareta escogiendo. El procesado es más tedioso. Al menos para llegar al punto de color que estás buscando.

Y entre estas dos variantes, quedan las sensaciones. A mi modo de ver y entender las cosas en general y la fotografía en particular, las sensaciones son muy importantes. Las sensaciones que a mi me da el analógico no me la ha dado nunca el digital. Pero aún así, hay que aceptar las bondades de ambos medios y como ya he dicho en otras ocasiones, lo ideal es convivir con las dos…  Hasta que seas un megacrack que domina como nadie la técnica, la luz y todo en gral para dedicarte única y exclusivamente al analógico. ¿Llegará ese día?

04

Contax 645

Canon 5d

Page 3 of 912345...Last »

Categories

Recent Comments

Archives